Primera línea | Contra la Amnistía franquista
El montaje de la derecha españolista para juzgar al juez Garzón por prevaricación al investigar algunos de los crímenes del franquismo no tiene ni pies ni cabeza. Sin embargo, está dando una propaganda inaudita a grupos de la ultraderecha gracias a la colaboración del Tribunal Supremo.
Para empezar, los crímenes contra la humanidad no proscriben ni son amnistiables, tal y como indica el derecho internacional. En este sentido, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha solicitado que se derogue la Ley de Amnistía española de 1977.
Por tanto, los crímenes del franquismo deben ser juzgados, no importa el tiempo que haya pasado, y la dignidad de las víctimas y sus familiares debe ser restituida con creces. Por lo tanto, el juez Garzón no incurrió en prevaricación al abrir la investigación.
Argentina o Chile están dando ejemplos en este sentido, tras haber incorporado modelos de la transición a la democracia similares a la injusta Transición española, que permitía la incorporación del franquismo en las estructuras hoy vigentes.
Por otro lado, la acusación particular que ha llevado a Garzón al banquillo, en contra de la opinión de la fiscalía, está compuesta por grupos de la ultraderecha, verdaderos herederos del franquismo, que en un país como Alemania estarían ilegalizados. Sin embargo, en el Estado español campan a sus anchas y sus mensajes encuentran eco entre jueces del Tribunal Supremo y el PP.
Toda persona que se considere progresista y justa debería defender que se juzguen los crímenes del franquismo y salir a la calle estos días para manifestar su apoyo y reconocimiento a las víctimas y sus familiares.
Sin embargo, las manifestaciones no deben ser acríticas con el juez Garzón, responsable desde la Audiencia Nacional de, por ejemplo, el ‘todo es ETA’ que ha llevado a la cárcel a tantos activistas abertzales acusados de terrorismo por luchar por la autodeterminación y la independencia de Euskal Herria.
El PP ha calificado las manifestaciones de los grupos por la Memoria Histórica contra la amnistía franquista como de anticonstitucionales, mostrando lo estrecha, pobre y rígida que es la democracia que querrían.
Por otro lado, el PSOE se ha movilizado en defensa del juez Garzón pero, una vez más, desde una posición que no va a la raíz del problema, sin pedir la derogación de la ley de amnistía.
Además, ha aprobado una ley de Memoria Histórica muy insuficiente que no deja sin validez las condenas de los tribunales franquistas y no facilita todo lo que debería el que se abran las fosas donde están enterrados tantos hombres y mujeres que fueron asesinados por luchar en defensa de la democracia.
En un contexto de crisis como el actual, los grupos de la ultraderecha lanzan continuamente mensajes racistas e islamófobos, encuentran altavoz para sus mensajes entre determinados grupos de comunicación y cada día se sienten más confiados en las calles. Debemos, pues, unirnos contra el fascismo desde toda la izquierda, de la manera lo más amplia posible.
Esta lucha debe ser plural, masiva, no sectaria, y llevarse a cabo en varios frentes. La historia nos ha enseñado que tenemos que responder a tiempo contra el fascismo antes de que sea demasiado tarde, que la libertad de los fascistas va contra la libertad de la mayoría de la sociedad.
Jesús Castillo


















