El Prat: Alguien tenía que pagar el pato
El juicio penal contra los trabajadores injustamente acusados de los acontecimientos sucedidos en el aeropuerto de El Prat el 28 de julio de 2006 se celebró durante el pasado mes de febrero.
En ese juicio penal se solicitaban penas de tres y cuatro años a trabajadores inocentes, sin pruebas y con un único objetivo: expiar las culpas ante la opinión pública haciendo como únicos culpables de lo sucedido a los trabajadores y trabajadoras del aeropuerto de Barcelona que aquel día, bien o mal, defendían su puesto de trabajo.
Durante el juicio que duró 18 días en sesión de mañana y tarde se pretendió, con conjeturas y medias verdades, inculpar a los trabajadores para evitar que la opinión pública se preguntase quiénes son los verdaderos culpables de lo sucedido aquel día.
Como blanco principal de la acusación, dos sindicalistas de la UGT, para los que se solicitaban penas de cuatro años de prisión y contra los que fue a declarar hasta el máximo cargo de la Guardia Civil en aquel momento.
Como blanco secundario, 25 trabajadores cualesquiera, con una petición de tres años de prisión, con el objetivo de formar una media verdad creíble para que alguien pagara el pato.
Ni las acusaciones ni los medios de comunicación se han preguntado por qué desde un principio se ha utilizado una ley preconstitucional, y por tanto fascista, para incoar a los trabajadores. ¿Quizás porque era la única manera de sentar en el banquillo del delito penal una huelga obrera?
Nadie se ha preguntado por qué la administración quitó el contrato de handling a la empresa que tenía las mejores condiciones laborales del aeropuerto de Barcelona, otorgándolo a nuevas empresas poco respetuosas con los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. Esto no aporta beneficio alguno a la sociedad catalana, tan sólo a la burguesía, e impulsa un aeropuerto de mayor precarización laboral y con menos derechos para los trabajadores.
Nadie se pregunto por qué las fuerzas de seguridad del aeropuerto no actuaron hasta las 18h, habiendo empezado todo a las 7h, dejando que el problema fuera a más y no haciendo nada por evitarlo. Únicamente actuaron al final, cuando los trabajadores se marchaban a casa, deteniendo a los primeros que pasaron como rehenes para su justificación.
Pues bien, un juicio con el que no se buscaba esclarecer la realidad, sino conformar una culpabilidad, finalizó mal.
Dado que no se ha podido condenar a los líderes sindicales para los que se solicitaban cuatro años de prisión y se han visto en la obligación de absolverlos, se han acogido a pruebas ilegales e impugnadas para poder culpar a 24 de los 27 acusados a penas de dos años de prisión.
Como alguien tenía que pagar el pato y no ha sido posible ‘trincar’ a los sindicalistas, que eran el principal objetivo, “pues da igual, estos 24 mismos y así callamos la sed de venganza de la burguesía catalana y sus medios de comunicación manipulados”, que se han pasado todo el juicio pidiendo cabezas, fueran éstas de quien fueran.
En fin, sólo nos queda recurrir y esperar que de verdad se haga justicia y se absuelvan a los 27 trabajadores/as inocentes de todos los cargos.
Los 27 trabajadores/as inocentes


















