Contraataquemos a los recortes. Echemos al gobierno del PP.

En lucha. El gobierno central del PP ha aprobado un nuevo paquete de recortes, el mayor de las últimas décadas. Entre otras medidas destacan la subida del IVA hasta el 21%, recortes de la prestación por desempleo, de la ayuda al alquiler de vivienda y de las cotizaciones sociales, la supresión de la deducción por compra de vivienda y de la paga extra de navidad a empleados públicos, la liberalización de trenes y aeropuertos, la reducción de empresas públicas y de los presupuestos de los ministerios en 600 millones. La reducción de la prestación del paro, que significa que los parados y paradas cobrarán un 17% menos después de los primeros seis meses, y la repetida eliminación de las ayudas a la dependencia son medidas especialmente miserables que se ceban contra los más débiles. Se trata de políticas no recogidas en el programa electoral del PP que justifican, como mínimo, la convocatoria de un referéndum, a la vez que evidencian la necesidad de dimisión del gobierno del Rajoy en pro de un funcionamiento medianamente democrático.
Estas medidas antisociales se suman a las tomadas previamente por el gobierno del PSOE, en un primer momento y, posteriormente, por el gobierno de Rajoy (incluyendo la agresiva reforma laboral), a la vez que inyectaban decenas de miles de millones a la banca. Además, a los recortes del gobierno central se añaden los puestos en marcha desde los diferentes gobiernos autonómicos. Un cóctel de recortes que no hace más que agravar la crisis, aumentar el desempleo y empobrecer a los trabajadores y trabajadoras para concentrar las riquezas en banqueros y grandes empresarios.
Estamos en una crisis estructural del sistema capitalista que posiblemente se prolongue durante décadas. Y son los capitalistas responsables del sistema y de su crisis los que están utilizándola para aumentar la tasa de explotación de los y las trabajadoras y del medio ambiente, y acabar con los servicios sociales públicos.
Pese a los enormes ajustes las cifras se quedan muy lejos de conseguir la reducción del déficit que marca la Unión Europea. Es por esto que tras estos recortes vendrán más si no los paramos. En este contexto, la lucha y huelga indefinida de los mineros y mineras es un ejemplo a seguir por su radicalidad y combatividad. Construyamos la solidaridad y apoyemos su lucha. Impulsemos hasta la victoria todas las luchas, por pequeñas que sean, de empresa y sectoriales, fortalezcamos los puentes entre el movimiento de trabajadoras y trabajadores y los movimientos sociales, con el 15M a la cabeza.
CCOO y UGT deben abandonar la senda del mal llamado 'pacto social', que solamente sirve para dar oxígeno al gobierno, y empezar a convocar movilizaciones de forma sostenida y creciente. Es más necesario que nunca que las luchas no se den de forma aislada y con movilizaciones de un solo día. La masiva salida a la calle de de Madrid para recibir y apoyar a los mineros o las protestas que ha habido en los tres días siguientes del brutal plan de ajuste –muchas de ellas espontáneas– muestra la voluntad de muchas personas para entablar una lucha decidida. Es urgente que los sindicatos convoquen una huelga general. Una huelga general que vaya más allá de un día puntual y muestre al gobierno de Rajoy hasta dónde estamos dispuestas a llegar por defender nuestros derechos. Al mismo tiempo, es necesario un calendario de huelgas del sector público, especialmente en sectores que ya están preparando movilizaciones, como es el caso del de Educación, hasta dar marcha a tras a los recortes.
El plan de ajuste del gobierno es una ofensiva en toda regla contra la clase trabajadora y las personas más desfavorecidas. Debemos responder en consecuencia.
En lucha, 16 de julio de 2012


















