Agenda anticapitalista

Género y clase | ‘Slutwalk’: ¿un término progresista?

07/12/2011

Por Jaskiran Chohan. Desde abril del 2011 el movimiento feminista ha experimentado una ampliación por medio de unas marchas llamadas “SlutWalk” —algo así como “Marcha de las putas”. Se iniciaron en Toronto frente a un comentario machista de un policía, el cual culpó a las mujeres de provocar sus propias violaciones por llevar ropa “de putilla” según él. El movimiento reaccionó contra la corriente de pensamiento en la sociedad norteamericana y mundial que echa la culpa de las violaciones a las victimas por comportarse de una manera provocativa. Las primeras manifestaciones canadienses se han ampliando y se han extendido desde EEUU hasta Nueva Delhi en la India.

Las mujeres que han participado en las “SlutWalk” se han manifestado contra la idea de que las mujeres al mostrar su sexualidad provocan de alguna forma sus violaciones. En ellas se reclama el hecho de poder vestir como se quiera, incluyendo el hecho de llevar prendas etiquetadas muchas veces como “provocativas”. Algunas de las mujeres asistían a las manifestaciones con la misma ropa en la que habían sido violadas, incluyendo desde pijamas a minifaldas, demostrando de esa forma que el violador no tiene en cuenta las apariencias. Pero sobre todo que no nos debe importar cómo nos vistamos porque por encima de todo “No significa No”. Las marchas y sus reivindicaciones han ganado cada vez más apoyo global pero a su vez algunas críticas feministas.

Un lema polémico

Las “SlutWalk” han sido muy exitosas y han tenido un seguimiento masivo, pero a su vez lo ha hecho bajo un lema polémico. De hecho el significado de ‘slut’ (puta en inglés) históricamente no estaba relacionado con la promiscuidad, sino más bien con la suciedad. En el siglo XVIII se llamaba así a las mujeres de clase baja que trabajaban en cocinas y otros sitios con mucho humo y hollín, y que no se podían lavar ni cuidar bien el cuerpo. Hoy en día se ha convertido en un término despectivo acerca de las practicas sexuales de las mujeres en general. Es interesante que este término siga teniendo este matiz de opresión de clase porque todavía es una palabra usada más para mujeres de clase baja –una parte del debate que una parte del feminismo tiende a ignorar. Aunque las organizadoras han tratado de reclamar o redefinir el significado de slut, un sector del movimiento feminista argumenta que solo ha reforzado la división que impone el sistema entre mujeres “puritanas” y “guarras”, y por consiguiente está promoviendo este léxico y las ideas sexistas.

Durante décadas una parte del movimiento feminista ha luchado contra la utilización de estas mismas palabras peyorativas adoptadas por la marcha “SlutWalk” y por eso las siguen rechazando. Una parte influida por la nueva ola de feminismo argumenta que la asimilación de estas palabras contribuye a una celebración de la sexualidad y la libertad sexual de las mujeres. Sin embargo, la imagen pública de las mujeres está tan controlada por un mercado tan extremadamente sexista, que estos argumentos pueden quedar en entredicho, poniendo en duda el mensaje de la propia marcha. Incluso el uso irónico de la palabra slut no se contrapone a la imagen cosificada y sexualizada que el mercado y la publicidad global da de las mujeres.

Las feministas afroamericanas también hacen sus propias criticas. Una plataforma formada por estas mujeres, principalmente en EEUU, han acusado a ‘SlutWalk’ de no incluir ni representar las preocupaciones de las mujeres de minorías étnicas. Para gente de origen africano, slut tiene connotaciones vinculadas a la esclavitud. Formaba parte de un léxico promovido por los negreros que vendían una imagen sexualizada de sus esclavas para mejorar sus ventas y justificar sus violaciones. Desde entonces las mujeres negras han tenido que luchar contra esta estigmatización y desafortunadamente las marchas “SlutWalk” no tienen en cuenta estos matices. La reproducción de la palabra slut sobre camisetas, pegatinas y chapas trata de normalizar una palabra que no inventaron las mujeres y que nunca las ha representado de una forma justa.

Por otro lado, aunque se marcha bajo un mismo lema, cada núcleo funciona de forma independientemente y falta una mejor organización que siga con la campaña contra las críticas a las victimas de las violaciones. “SlutWalk” es más una serie de marchas que un movimiento en sí mismo, algo que quizás da lugar a no tener un análisis más ámplio respecto a las minorías étnicas.

A pesar de esto, es importante remarcar que “SlutWalk” es una iniciativa valiente y con retos muy importantes que se deben ganar. El sensacionalismo y la controversia del lema sin duda ha contribuido a la diseminación de sus mensajes en los medios de comunicación a nivel internacional. Ahora que a atraído la atención de mucha gente —sobre todo de muchas mujeres dispuestas a salir a la calle y luchar— es imprescindible que se tomen en cuenta las críticas y a las corrientes feministas que piden más análisis y debate sobre la imagen externa.

Formulario de suscripción

Rellena este formulario si quieres suscribirte a alguna de nuestras publicaciones.

Periódico En Lucha y revista La Hiedra - 25€ / año
Periódico En Lucha - 15€ / año
Revista La Hiedra - 12€ / año

×